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Este texto aparece en un fanzine editado por el colectivo Erreakzioa-Reacción con motivo de la propuesta Erreakzioa-Reacción. Imágenes de un proyecto entre el arte y el feminismo en el MUSAC de León. Junto con el fanzine, Erreakzioa-Reacción presentan también una instalación para el espacio Vitrinas del museo en la que revisan su trabajo desde 1994, a caballo entre la práctica artística, la teoría y el activismo feminista. Todo ello ocurre de manera simultánea a la exposición colectiva Genealogías feministas en el arte español: 1960-2010 que puede visitarse hasta el 6 de enero del año que viene. 

En él, como se aprecia en el título, regreso a uno de mis básicos, el cruce entre tecnología y feminismo, para intentar responder a algunos de los interrogantes contenidos en la sentencia que lo abre: "No se puede ser ecofeminista y ciberqueer al mismo tiempo". 

Es esta una disyuntiva falsa y que nos limita. Pero una disyuntiva a la que se llega sin demasiada dificultad manejando las teorías que hoy muchas de nosotras tenemos bajo nuestras manos. ¿Necesitamos más teorías? En mi opinión, nos sobran. Tal vez lo que nos hace falta es formular otras preguntas, añadir nuevos elementos a las preguntas que ya tenemos, revisar los elementos que se nos han quedado viejos (y descartarlos sin complejos), cambiar de aires, cambiar de prioridades o cambiar de vocabulario. 

No consigo nada de esto, ni de lejos. Modestamente intento un despeje de terreno (para uso propio, en primer lugar) aún a riesgo de pringarme de barro hasta las rodillas, que es lo que acabo haciendo al final. 

Necesito y agradezco feedback. 

El texto se lee aquí mismo y se descarga pinchando en el título: 




dOCUMENTA (13) - Diario de viaje #3

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Esta es la 3ª y última parte de mi diario de viaje de dOCUMENTA (13).
Diario de viaje #1
Diario de viaje #2 

Geoffrey Farmer con recortes de LIFE; diskettes de Erki Kureniemi; Juke-box de Susan Hiller.

Toda la cultura es cultura popular y todo el arte es artesanía. Linternas mágicas de la Ilustración, cajas de casettes customizadas con pegatinas, fiestas de disfraces y campeonatos de juegos, terracotas milenarias, delicados teatros de sombras chinas, baladas entonadas a capela. O, como dice una de las Hermanitas de Jesús cuando Andrea Büttner le pregunta por su labor en el parque de atracciones de Ostia donde, en la estela de la más arraigada tradición circense, comparte su vida con feriantes, artistas y charlatanes ambulantes: “Nosotras somos artesanas de la fiesta”.

En la selección de obras y el modo en que están dispuestas, Carolyn Christov-Bakargiev mezcla sin complejos técnicas y tradiciones artísticas de todas las épocas y todos los estatus. Asocia los mecanismos entre aprendidos y espontáneos del lenguaje visual con un manual de instrucciones básicas para desenvolverse en sociedad, el coleccionismo de arte con la acumulación iconográfica de Google Images, la curadoría y otras formas de producción cultural con el viejo y noble oficio de contar historias alrededor de una hogera. No es tanto ambición enciclopédica, como voluntad panorámica. [Seguir leyendo Diario de viaje #3]

dOCUMENTA (13) - Diario de viaje #2

Este es mi diario de viaje de dOCUMENTA (13). 
Empieza en Diario de viaje #1.
Y sigue en Diario de viaje #3.

Aquí es donde Enrique Vila-Matas va a pasar medio mes de septiembre. En el extremo occidental del parque de Karlsaue, el más solitario y alejado, se encuentra el restaurante Dschingis Khan, sede de las residencias de escritores Chorality, On Retreat, A Writer´s Residency, donde novelistas, poetas, dramaturgos y ensayistas se rotan en periodos de dos semanas para pasar las tardes en una de las mesas que la dOCUMENTA tiene reservadas a su nombre. En efecto, es un self-service chino (sospecho que hacen bastante pirola).

Muy cerca de ahí, en una cabaña sobre el agua, está el archivo sobre el trabajo de Donna Haraway ♥ dedicado a la convivencia entre especies, compilado por Tue Greenfort. El archivo comprende un programa de vídeo, una pequeña biblioteca y algunos proyectos relacionados, y bien puede considerarse -siguiendo esa lógica invertida que parece sugerir la dOCUMENTA (13) de este año- el punto de partida de uno de sus itinerarios más significativos: When you step inside you see it is all filled with seeds, que es simultaneamente un d-Tour y una línea de trabajo.

“The practices of knowing of all the animate and inanimate makers of the world, including people”. When you step inside you see it is all filled with seeds aborda el cruce entre naturaleza, economía y conocimiento, en torno al cual orbitan preguntas como: el valor de uso y el valor de cambio del capital biológico y de los saberes de los que depende, ya sean recientes o milenarios; la gestión industrial de la vida y la globalización y deslocalización de los mercados agro-alimenticios; los horizontes de la investigación genética; la necesidad de una convivencia ética entre especies, la reproducción (animal o social) y el mantenimiento de la vida. [Seguir leyendo Diario de viaje #2].

dOCUMENTA (13) - Diario de viaje #1

Esto es algo parecido a un diario de viaje. Subjetivo e incompleto. No he visto todo lo que hay, no cuento todo lo que he visto. Es solamente un rastro, porque no tengo ganas de hacer otras cosa pero también porque la propia exposición, lo que late dentro de ella, hace ridícula la idea misma de una crítica articulada. Pasé en dOCUMENTA (13) tres días; dos y medio dedicados a la exposición. Creo que es lo mínimo. Hice un dTour (los dTours en inglés son los sábados), asistí a un taller, no ví ninguna película (del interesantísimo programa de cine). A continuación, fotos, notas y, en el más puro estilo Visto en T.V., he marcado con llamativos corazoncitos rojos ♥ mis obras y situaciones favoritas. Sólo tengo una recomendación firme: no empieces la visita por ninguna de las sedes de siempre. 



dOCUMENTA (13) es una exposición que emociona, entretiene, desconcierta y reconcilia. Hay exposiciones dentro la exposición, casas encantadas, túneles y cuevas, pájaros prehistóricos, mucha música. Es una exposición para recorrer sin itinerario (al azar de los números situados en un mapa) o con un itinerario invertido (desde las periferias hacia el centro, desde los espacios improbables hacia los legitimados) o con el rítmo palpitante de los relatos de aventuras (porque esta dOCUMENTA es, además de todo el resto, un pequeño gran parque temático). 

Carolyn Christov-Bakargiev, directora artística de dOCUMENTA (13), la ha concebido y desarrollado junto a Chus Martínez y con la colaboración de, entre otros, Donna Haraway, cuya inspiración se hace presente toda la muestra. Sí, buenas noticias. La dOCUMENTA (13) es una exposición harawayana. Es también atípica y oportuna, contemplativa y accesible, elegante y con personalidad. Muestra por el visitante el máximo de los respetos pero le exige, a cambio, la entrega de lo más lo más valioso y lo más trivial: tiempo, confianza, disponibilidad. [Seguir leyendo Diario de viaje #1].


El des-anuncio

Interrumpo mi concentración, y vuestras digestiones, con unos minutos de publicidad. 


Septiembre 2011, vuelo Madrid-Bilbao. Hoy he visto un anuncio flipante en "Ronda Magazine", es tan malo que no puedo dejar de pensar en él. Anuncian tres marcas a la vez, una de jamón, otra de brandy y otra que parece una consultora financiera. Sale un calvo con una bellota en la mano. 

Septiembre 2011, vuelo Bilbao-Madrid. Lo he vuelto a ver. Me he fijado mejor. El anunciante es una empresa de préstamos. Pero el calvo no es el director de esta empresa sino de la de jamones, y a lo mejor también de la del brandy porque lleva una corbata con dibujos del toro de Osborne. Los jamones del fondo son de otra foto. Como dice siempre mi amiga Mia citando a Juan Cuesta: “qué follón”.

Diciembre 2011, vuelo Berlin-Madrid. Han pasado tres meses y el anuncio sigue ahí. Como mínimo, este anuncio ha pasado por las manos de al menos cuatro Directores Generales: el del jamón, el prestamista, el de Osborne y el de Ronda Magazine. Son dementes en serie. Voy a llevarme la revista para el blog, puedo escribir algo sobre el universo estético de la caspa española. Aunque no sé. Creo que era Unamuno quien decía que criticar lo español es lo más típicamente español, así que mejor me callo. 

El Director General de Crédito y Caución (Atradius Group) tomó el montón de mensajes de fax que se apilaban sobre su escritorio y pasó las primeras páginas distraidamente. Al llegar a uno de ellos se detuvo, con gesto contrariado. “No te jode, 20.000€ por diseñar un anuncio... “. Se quedó unos minutos pensativo. Después, cogió el teléfono móvil y marcó un número de su agenda de contactos. “¡Qué pasa, Quirós!”, exclamó con una amplia sonrisa. “ Oye, ¿comemos juntos esta semana? Tengo una idea que te va a encantar.” Había nacido el primer des-anuncio. 

Preguntada por el significado del anuncio de Crédito y Caución en el exámen de fin de carrera, la estudiante de Ciencias de la Comunicación respondió: “Así como la publicidad consiste en crear en el consumidor un vínculo emocional con el producto, y la contra-publicidad en debilitarlo, la des-publicidad niega la posibilidad misma de ese vínculo, sumiendo al potencial consumidor en un estado de estupor tal que las facultades más elementales de su humanidad – esto es, la interpretación de la realidad mediante el lenguaje y la habilidad para elaborar juicios de valor basados en esa comprensión – quedan momentaneamente suspendidas. En tiempos de saturación informativa, la des-publicidad encarna el grado cero del lenguaje. No sólo interrumpe el flujo de intercambio semiótico que conecta a cada individuo con su entorno, sino que lo desconecta asimismo de su propio yo, arrebatándole la certeza primigenia en que se sustenta, desde Descartes, la subjetividad del hombre moderno: cogito, ergo sum. A diferencia de la publicidad y de la contra-publicidad, que actúan sobre las pulsiones inconscientes, la des-publicidad actúa sobre la consciencia en sí misma. Su propósito no es pues comercial, sino metafísico.” 

He entrado en la web de Crédito y Caución y todo parece normal, los niveles de caspa son los habituales. Pero está claro que hay una falla en su estructura organizativa que denota un grado de enajenación mental extraordinario, incluso para una empresa de préstamos. Si no estuviera muerta, sería un caso para Margarita Landi, porque lo que se discute aquí no es una cuestión estética, sino de orden moral.

Me he vuelto necrófila


Imagen del archivo de "Visible Human Project", la primera computación íntegra, anatómica y tridimensional de un cadáver, cortesía de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Antes de que empiece a mono-bloguear sobre Soft Power (el programa de la edición 2010 ya está en línea, lo habeis visto, lo habeis visto?), una confesión, lo del título: que me he vuelto necrófila. Mi nueva obsesión se ha plasmado en el texto "Mirar un cadáver", un paseo guiado (y eminentemente macabro) por el catálogo de la distribuidora de vídeo arte Hamaca. Y es que empiezas subrayando textos de Donna Haraway y no sábes dónde acabas.

Mirar un cadáver

Los animales, cuando mueren -y lo hacen en cualquier parte: en la cazuela, en el parachoques, en la suela de los zapatos- son muertos sin más: un centollo muerto, un pájaro muerto, un caracol muerto; pero muertos a secas, muertos sin categoría. El ser humano, sin embargo, adquiere con la muerte una condición privilegiada: la de cadáver. La temática del cadáver ha sido ampliamente tratada en el mundo del arte, la literatura, el cine; ha inspirado géneros musicales, tribus urbanas y prácticas de sexualidad extrema. Pero nuestra relación con él sigue marcada por el afán de eliminarlo. Desde las civilizaciones ancestrales hasta hoy, han evolucionado las técnicas, la maquinaria administrativa, ligeramente los rituales, pero poco más. Toda la cultura mortuoria occidental está organizada en torno a un único objetivo. Liquidar el recuerdo de ese sí o sí de la vida que es su finitud, borrando los rastros de su manifestación más grosera: el cuerpo inerte de los que han pasado al otro lado.

Recorro el catálogo de Hamaca como un detective: buscando fiambres, o más exactamente, buscando desentrañar las distintas estrategias de tratamiento visual de los mismos. Si las más extendidas son de orden ritual, ficcional y administrativo, con el avance de las modernas tecnologías de visualización biomédica -mecánicas, radiológicas, analógicas y finalmente digitales- el cadáver, como veremos, comienza a desprenderse de sus condiciones de materialidad para transformarse en archivo de datos. [Seguir leyendo]
Publicado en Mugalari el 28 de mayo 2010.



En un momento en que las tecnologías aplicadas a lo urbano se rinden cada vez más a la explotación comercial, el proyecto The Artvertiser propone justo lo contrario: sustituir los anuncios en vallas, paredes y edificios por obras de arte eslóganes subversivos.

Cuando el protagonista de la película “Están vivos” se pone unas gafas de sol que ha encontrado en la calle por casualidad, descubre que el mundo a su alrededor oculta un secreto. Vistos a través de ellas, los anuncios son en realidad mensajes subliminales que llaman a la obediencia y al culto al dinero; los gobernantes, alienigenas camuflados que se sirven de la sociedad de consumo para dominar a la humanidad. Dirigida por John Carpenter en 1988 e inspirada en un relato de ciencia-ficción escrito por Ray Nelson en los años sesenta, “Están vivos” es una de las referencias que el creador de The Artvertiser, el neozelandés Julian Oliver, cita como inspiración del proyecto The Artvertiser, en el que también han colaborado el programador Damian Stewart y los artistas Clara Boj y Diego Diaz.

The Artvertiser toma la forma de unos prismáticos, un poco más grandes y aparatosos de lo normal, con los que se puede recorrer la ciudad como en la película de Carpenter, descubriendo una realidad inesperada. El dispositivo está diseñado para reconocer ciertos anuncios que, vistos a través de las lentes, se transforman automáticamente en otra cosa: una pintura, una fotografía, una frase, lo que sea. El soporte publicitario, que puede ser desde una valla publicitaria a un vagón de metro, es intervenido o directamente eliminado y desviado de su función comercial. La franquicia Dumping Donuts se convierte en Fucking Donuts, la cadena de electrónica Saturn pasa a ser Sun Art, el logo de una caja de ahorros se mezcla con imágenes de un gallinero, los carteles en lo alto de los edificios muestran un mensaje que dice Su Arte Aquí. La ciudad se despliega como un lienzo vacío, como una exposición, como una narrativa distinta de la que vemos todos los días. Las posibilidades son ilimitadas.

The Artvertiser parte de una constatación obvia pero ampliamente asumida. Los anuncios publicitarios son mensajes de propiedad privada y con fines comerciales, situados en un espacio que sin embargo es de naturaleza colectiva como son las calles, las plazas, las paredes de los edificios o el paisaje urbano en su conjunto. La publicidad no sólo privatiza estos lugares. También los transforma en soportes de comunicación unidireccional que funcionan de modo similar a los archivos digitales de “sólo lectura”: sus destinatarios unicamente los pueden consumir de modo pasivo y en ningún caso están autorizados a modificarlos. Aunque no nos demos cuenta o nos hayamos acostumbrado, nuestra experiencia cotidiana de la ciudad está mediatizada por una gran cantidad de información cuyo significado es cerrado, privado y unívoco.

The Artvertiser subvierte esta lógica a varios niveles. Al eliminar el ruido publicitario, propone una situación más activa (interactiva) en la que el usuario entabla algo parecido a una conversación con el entorno que le rodea. De este modo, devuelve al espacio público el lenguaje que le corresponde: el de la comunicación abierta, multidireccional, susceptible de ser re-escrita con infinidad de interpretaciones. Los prismáticos están equipados además con un puerto inalámbrico, de modo que, si existe una conexión a internet cercana, las intervenciones pueden documentarse y publicarse online en tiempo real, proporcionando una memoria alternativa, cambiante, de las ciudades. Las modificaciones de The Artvertiser no se producen en el ámbito físico (los transeúntes que no usan los prismáticos no perciben ningún cambio) sino en otro plano, el de lo virtual, que se convierte así en un nuevo espacio público, quizás el único posible a medida que el urbano es progresivamente invadido por la publicidad. Como dispositivo de visión digital, The Artvertiser entra de lleno en la categoría de lo que se conoce como Realidad Aumentada pero, por su propósito, se separa con elegancia de otras iniciativas de mediarquitectura o visualización de datos. Aquí no se trata de aumentar la cantidad de información disponible sino de alterar la información pre-existente para proponer otro tipo de experiencia. Seguramente por ello, sus creadores prefieren hablar de Realidad Mejorada e incluso citan como otra de sus referencias el proyecto “Diminished Reality” que pretende cambiar los carteles del borde de las carreteras por mensajes personalizados y útiles, como “Steve, te has pasado de calle, da la vuelta”.

Hasta ahora, The Artvertiser ha intervenido la Puerta del Sol de Madrid, Times Square en Nueva York, Alexander Platz en Berlin y la famosa esquina de Shibuya en Tokyo con obras de artistas, activistas o diseñadores seleccionados a través una convocatoria abierta. El software por el momento sólo funciona con los prismáticos especiales y ordenadores portátiles pero se preve que en el futuro pueda también instalarse en teléfonos móviles de última generación o con cámara integrada. El código ha sido creado bajo plataforma Linux y, una vez completado, será puesto en circulación con una licencia de código abierto.
"A tale of love and domestic abuse involving a digital cat and mouse, set in the near future" (Xeni Jardin).

En su web David O´Reilly dice que las biografías son para los muertos. Bueno. Pues es joven, varón, irónico y con flequillo. Aquí entrevista en Boing Boing; aquí otra en Motiongrapher. Dale 10 minutos.

Futuridad ahora!

Garabateé más de 30 páginas tamaño libreta en la última Transmediale, estuve allí cada día desde las 11am, me lo chupé todo. Y ahora me encuentro con un montón de notas que se morfonden en mi disco duro y cada día que pasa son más candidatas a convertirse en eternos borradores. Sin más, ahi van.

Ese fue el lema de la Transmediale 2010, con punto de exclamación incluido. He tenido que buscar en el diccionario de la RAE la palabreja para asegurarme de que existía. Pensaba que era un neologismo pero no. Futuridad significa “condición o cualidad de futuro”. La explicación en inglés es más matizada (“la cualidad de estar en el futuro o ser del futuro”) pero en cualquier caso, hablar de futuridad y no de futuro a secas es ya un posicionamiento, cristalizado en el texto de presentación: “Hemos entrado en una era más allá de la retórica futurísta. La idea que teníamos sobre el futuro nos ha alcanzado y está atravesando una crisis de identidad. Fururidad ahora! te invita a crear nuevos modelos para el futuro y a preguntarte, no qué es lo que te depara el futuro a tí, sino qué es lo que le deparas tú al futuro”.

Hay que reconocer que la propuesta es inteligente. Deja claro que no estamos aquí para hablar sobre el futuro sino sobre la idea que tenemos de él. Una idea que, efectivamente está en crisis, entre otras cosas porque sigue siendo la misma que hace 60 años, cuando se forjaron esas utopías y distopías que con el cambio de siglo se nos han quedado viejas. En un año con un nombre tan sugerente como 2010 (¡2010!) aquí seguimos. Sin amigos extraterrestres, ni viajes interestelares, ni coches voladores, ni historias de amor entre humanos y ciborgs, ni anarquía post-atómica, ni retratos costumbristas de la vida en un refugio nuclear, esperando un desastre que no acaba de llegar o lo hace sólo de una forma desesperadamente tibia.


"White Noise" de Zilvinas Kempinas. Luz, cintas de video y un ventilador.

Igual el problema de la ciencia-ficción es que ha sido tan etno-céntrica y naïve como las películas de Hollywood. El planeta tierra era un mundo blanco de clase media y el único afuera que fuimos capaces de imaginar era de color verde neón y venía de otra galaxia. Y sin embargo, no: no hay un fin de la historia como quieren los neo-cons. Es seguramente el fin de la historia de un mundo pero no de todos los mundos. Así las cosas, la propuesta de la Transmediale, de pensar sobre el futuro como imaginario, nos evitaba caer en lo que realmente nos da pavor: pensar en el futuro como realidad y acabar hablando del presente. Bancarrotas, deshielo de los polos, terroristas barbudos en alfombras mágicas, envejecimiento de la población, centros de internamiento para inmigrantes, contratos de suministro energético entre Rusia, Africa y China, el superagente Chavez, el gatillazo de Obama...

Yo que soy una apocalíptica de salón (como todos los apocalípticos) hubiese preferido más droga dura, pero qué le vamos a hacer. La Transmediale es un festival de arte de su tiempo pero un festival de arte al fin y al cabo, que nos invita a descubrir una programación más que correcta, con sus aires de actualidad pero sin sobresaltos, y a disfrutarla desde la comodidad de la butaca, con unas cervezas frías y la languidez despreocupada de los buenos lectores de ciencia-ficción.
Publicado en Mugalari el 26 de febrero de 2010.

La televisión ya nos ha acostumbrado a que las retransmisiones en vivo vayan trufadas de información adicional que acompaña lo que sale en la pantalla interpretándolo a medida que se emite. Algo así hacen Sosolimited, pero con más humor, inteligencia y pericia técnica.


Foto de Lucy Benson

Pensemos por ejemplo en los acontecimientos deportivos o los debates electorales. A la emoción del directo, del sabernos testigos de algo que está ocurriendo en ese preciso instante, se suman otros niveles de espectacularidad propios del medio televisivo, como explicaciones de los comentaristas, gráficos de audiencia o estadísticas de opinión. Todo ello contribuye a que, en las retransmisiones en directo, el producto final que nos llega como espectadores sea, desde todos los puntos de vista, una remezcla. “Lo que ves en la tele es un producto cerrado que tienes que consumir así. Sólo puedes apagar la tele o cambiar de canal pero no modificarlo. Nosotros metemos mano a la emisión ofreciendo una versión diferente” dice uno de los integrantes de este colectivo de programadores web afincados en Massachusetts, nominados al premio de esta última edición del festival de media arte de Berlin.

En Transmediale, Sosolimited presentaron la performance The Long Conversion, una actualización de la aclamada ReConstitution, con la que saltaron a la fama en 2008 cuando, ataviados con trajes impecables y gafas de sol (una estética burlona que los situaba a medio camino entre los servicios de inteligencia del FBI y unos Blues Brothers de ascendencia electrónica), remezclaron en directo la retransmisión de los debates entre Barak Obama y John McCain.

>> Sigue leyendo (en PDF)

Este es el vídeo de ReConstitution, la remezcla de los debates Obama/McCain:


“Quien se jactaría de saber lo que es un resto, y de poder diferenciarlo de lo contrario?” Nadie que escriba, por lo menos”. La frase de César Aira es, en primer lugar, un statement de la vocación literaria. Todo texto está construido, en mayor o menor medida, a partir de fragmentos de conversaciones perdidas, recuerdos inútiles, restos del día”.
El párrafo de Eloy Fernández Porta es a su vez un statement de su propio libro, que me ha acompañado el otoño y con razón lleva por título "Homo Sampler". ¿Y de qué trata? Pues eso: de todo, de nada, de mucho, de todo lo despreciable, de la cultura que nos rodea. Hay reseñas, como esta, que tratan de recorrer la obra. Pero por muy buenas que sean, no se puede. Porque lo bueno no está solo en lo que escribe sino la tupida red de conexiones que teje entre un montón de aspectos del estilo de vida de hoy (cine, comic, literatura, consumo, filosofía, televisión...) y el tono con el que lo aborda, de esos que te retan a cada frase al emocionante juego de Atrápame Ese Subtexto. Y es que como dicen por ahí, “al autor parece importarle muy poco la ignorancia del lector habitual que no tiene por qué conocer este sinfín de referencias desordenadas”.


Esta es una viñeta ("Odio" de Peter Bagge, editado por La Cúpula) que ilustra una de las páginas y da respuesta a la asombrosa pregunta con que el listo de Eloy atrapa al consumidor indeciso en la contraportada: "¿Por qué las mujeres con clase tienen novios grunge"?

Efectivamente, son casi 350 páginas y, aunque divertidísimo y super nutritivo, no es ni fácil ni accesible. Pero es la primera vez que leo una obra de crítica cultural contemporánea escrita por un sujeto realmente contemporáneo y no por un espectador. No es Lipovetsky hablando de la moda enfundado en su traje gris. El Eloy (como dicen los catalanes) es hijo de su tiempo y cuando habla del clubbing o de la coca o de los Beatles de Cádiz o de las tiendas de chuches, se nota que estuvo allí. Según pasaba las páginas, primer pensamiento: ¿pero qué edad tiene este tío? Fácil, lo pone en la portada: 35, dos menos que yo ¡más que yo! (con esto de que me estoy haciendo MILF me hago un lio). Segundo (para no caer en admiraciones erradas): ¿será un pedante en la vida real? Me voy al Youtube, me miro algunos videos. Negativo. O sea que además de ilustrado, el tipo es inteligente de verdad. A mí estas tonterías me alegran el día.

Lo que escribe sobre los restos no sólo es aplicable a su propio obra. También a ese Homo Blogger que, como dice, “sembraba el desconcierto entre los estudiosos del Neolítico Inferior” por su postura “encorvada y alfeñique” en una época en la que sin embargo el “fashion bípedo” hacía furor, lo que llevó a los historiadores a asociar sus “prácticas pseudo-artísticas” (realizadas a golpe de plastidecor y bote de pegamento imedio) con la “Era Preescolar Anal”. Lo que decía: que no es para todos los públicos.

[aquí unos escaneos de páginas de "Homo Sampler"]

Soft Power: ya está online el programa completo!



Ya está online el programa de "Soft Power. Arte y tecnologías en la era del biopoder", el proyecto que comisarío para Proyecto Amarika y que me tiene apartada de la calle, de los bares, del facebook y de todos los lugares de perdición y entretenimiento.

En la exposición principal, que se puede visitar del 1 de octubre al 6 de noviembre 2009, están subRosa, Bureau d'Etudes, Sally Gutierrez, Boryana Rossa y Rachel Mayeri.

Además de la expo, hay más actividades. Proyectamos dos documentales sobre la industria de los transgénicos ("Nosotros alimentamos el mundo" y "El mundo según Monsanto"). Hemos editado una publicación especial que parece un periódico pero en realidad es un ensayo. Se llama "La Bella Durmiente", está firmado por Bureau d'Etudes y lo presentamos el viernes 23 de octubre. El colectivo ciberfeminista Subrosa montarán un laboratorio de células DIY el viernes 30 de octubre y un día antes, jueves 29, impartirán una conferencia en el Centro Cultural Montehermoso (¡no te las pierdas que son muy buenas!). Y de cierre, a otra grande: Beatriz Preciado, presentando su imprescindible "Testo Yonki".

Y del 26 de noviembre 2009 al 18 de enero 2010, una bola extra: expo documental en la sala del Archivo del Territorio Histórico de Àlava (de la que aún no podemos decir ni mu).

Cada día consumimos alimentos genéticamente modificados, con restos de hormonas, antibióticos o sustancias químicas que los hacen más atractivos en el mercado. Diseñamos nuestros cuerpos mediante prótesis, implantes, cirugía plástica, tratamientos anti-edad, cosméticos. Modificamos nuestra psique y nuestro estado de ánimo con fármacos, drogas sintéticas y anti-depresivos y nuestra sexualidad con preparados hormonales como Viagra, la píldora anticonceptiva o tratamientos de testosterona. En 2003, en el marco del Human Genome Project, se completó la decodificación del genoma humano señalando el inicio de lo que ya se conoce como el Siglo de la Biología, una era llamada a cuestionar los límites de lo natural y la idea misma de lo vivo.

La biotecnología, encarnada en la cultura del diseño del yo, nos devuelve al viejo sueño de la subjetividad programable, a la posibilidad de un destino dirigido por la genética y las ciencias de la vida. Con su promesa de una humanidad high-tech, abre un capítulo nuevo en la interminable discusión inaugurada por Michel Foucault en la década de los setenta sobre el concepto de biopolítica: el gobierno de las personas mediante el control de los cuerpos, las mentes y todos los aspectos de la vida, especialmente los que tienen que ver con la esfera de la subjetividad. Hoy, el mito del cyborg regresa diluido en productos de consumo cotidiano controlados por el mercado global de la bioindustria. Los centros de investigación almacenan y clasifican recursos biológicos como células, semillas, semen, óvulos, sangre, órganos o tejidos. Por su parte, las leyes de propiedad intelectual los excluyen del patrimonio común en beneficio de multinacionales farmacéuticas y agro-alimentarias que los patentan, manipulan y distribuyen en los centros de salud o las estanterías del supermercado. En la era del biotech, nosotros/cyborgs no somos sólo el resultado de un conjunto de técnicas y protocolos científicos sino un compilado de códigos culturales y relaciones sociales y económicas de alcance global. Una narrativa biopolítica a la que, en la última década, se ha sumado también el arte.

Soft Power como propuesta se ubica precisamente en ese lugar, el de las prácticas artísticas contemporáneas que exploran los nuevos lenguajes de lo biopolítico. Prácticas que investigan el encuentro interdisciplinar entre arte y ciencia pero también las condiciones reales de las investigación científica hoy: su impacto en las formas de vida, las categorías de la imaginación que moviliza y las redes internacionales de la bioindustria.

Este es el programa completo:

Exposición: subRosa, Bureau d'Etudes, Sally Gutierrez, Boryana Rossa y Rachel Mayeri
del 1 de octubre al 6 de noviembre 2009, Sala Amarika
Inauguración. Con DJ Plácida Yeyé
jueves 1 de octubre 2009, 19h00.
Sala Amarika

Proyección del documental “Nosotros alimentamos el mundo” de Erwin Wagenhofer
jueves 8 de octubre 2009, 19h00, Archivo del Territorio Histórico de Álava

Proyección del documental “El mundo según Monsanto” de Marie-Monique Robin
jueves 15 de octubre 2009, 19h00, Archivo del Territorio Histórico de Alava

Bureau d'Etudes: conferencia y presentación de la publicación “La Bella Durmiente”
viernes 23 de octubre 2009, 19h00, Archivo del Territorio Histórico de Alava

Conferencia de subRosa: "Bio-banking"
jueves 29 de octubre 2009, 19h00, Centro Cultural Montehermoso Kulturunea

Performance de subRosa: “Epidermic! Laboratorio de células DIY”
viernes 30 de octubre 2009, a partir de las 17h00, Sala Amárica

Beatriz Preciado. Conferencia y presentación de “Testo Yonki”
viernes 6 de noviembre 2009, 19h00, Archivo del Territorio Histórico de Alava.

Exposición documental
del 26 de noviembre 2009 al 18 de enero 2010,
Archivo del Territorio Histórico de Alava.

No podía más, estaba arañando la mesa. Pero ya lo puedo contar. Los próximos 10 y 11 de junio estaré en Vitoria presentando el proyecto curatorial en el que llevo trabajando los últimos meses, invitada por el Proyecto Amarika. Se celebrará en otoño y se llama “Soft Power. Arte y tecnologías en la era del biopoder”*. El grueso de la programación todavía está en la cocina pero huele muy, muy bien. Lo que hacemos ahora es sólo el principio: la presentación a prensa, más una conferencia y dos performances del artista multipistas Pierre Bongiovanni.


Esta no es la imagen de "Soft Power" pero no importa. Es de science-photo.com. Mis fotos favoritas de células son las de http://www.denniskunkel.com.

¿Una exposición sobre bioqué? Para situar: biotecnología es todo lo que tienes delante cuando abres la nevera o el cajón de las medicinas. El pollo que no sabe a pollo, las verduras que no saben a verduras pero tienen un color estupendo, la leche que se te olvida fuera de la nevera y no se pone mala ni pa dios, hasta el agua (la del grifo o la de la botella), todos los productos alimenticios ahora son de mentira. Contienen hormonas, transgénicos y sustancias químicas (y no, no hay nadie controlando sus efectos sobre la salud; pero eso sí: el tabaco mata). Y no sólo es la comida. La crema que te echas por la noche para que no te salgan arrugas, la pastilla que te tomas para no quedarte embarazada o la que se toma él para que se le ponga dura. La coca, los anxiolíticos, los anti-depresivos para que no estemos tristes. Los tampones, el desodorante, la depilación láser y unisex para que no se note que venimos de los monos. No nos hemos dado cuenta pero ya somos biotech.

La biotecnología ha entrado en el dominio de la vida cotidiana y se manifiesta en una poderosa cultura del diseño del yo que nos hace creer en un destino programable por la mano invisible de la ciencia, que nos vende promesas de excelencia (belleza, juventud, alto rendimiento en la cama y en el trabajo o bebés de ojos azules fabricados en un laboratorio) y nos deja acariciar el viejo sueño de una humanidad de alta definición. La fantasía del cyborg no es nueva. Desde Icaro hasta el monstruo del doctor Frankenstein o Robocop, los humanos siempre hemos deseado controlar el entorno y controlarnos a nosotros mismos, diseñarnos un futuro de perfección al amparo del tiempo, del sufrimiento o de la enfermedad.

Pero hablar de biotech es hablar de política. O más concretamente, de biopolítica, eso que el filósofo y homosexual francés Michel Foucault definió como “el gobierno de la población mediante el control de las cuerpos y de todos los aspectos de la vida”, sobre todo los que están más relacionados con la esfera de la subjetividad. Hablar de biotech es también hablar de geoestrategia y de economía, de leyes de propiedad intelectual y de la industria militar. Es hablar de la bioindustria, uno de los sectores comerciales más lucrativos de la actualidad que comprende el complejo agroalimenticio, el médico y el farmacéutico. Jacqueline Stevens escribe en “Tactical Biopolitcs”:
En agosto de 1945, dos bombas desarrolladas por el Manhattan Project fueron arrojadas en sendas ciudades japonesas. Inmediatamente, los militares estadounidenses enviaron equipos científicos para medir el impacto de las radiaciones mediante la recogida de datos epistemológicos sobre la salud de los supervivientes (...). En 1984 el departamento de energía de los Estados Unidos anunció que empezaría a investigar la representación del ADN para trazar con mayor claridad los efectos de las mutaciones genéticas provocadas por las bombas de Hiroshima y Nagasaki. Es así como del Manhattan Project surgió el Human Genome Project que en 2003 completó la decodificación del genoma humano. A finales de la década de los 80 y principios de los 90, las compañías farmacéuticas empezaron a vender el potencial de la recombinación del ADN a inversores de capital riesgo y en 1997 el Instituto Nacional para la Lucha contra el Cancer anunció que a partir de ese momento la mayor parte de su financiación se dedicaría a la investigación genética. Es entonces cuando explota la iconografía genética y la propaganda incesante que reduce a los seres humanos a una materia inerte, tan estúpida y controlable como las proteinas del arroz.
Como todo lo que se hace con el corazón, “Soft Power” es el resultado de mis obsesiones. Bebe sin disimulo de las fuentes de los medios tácticos, del ciberfeminismo, de la filosofía política y de la estrategia militar. Y hay dos personas que me han inspirado por encima de todo. Una es Faith Wilding, otra es Beatriz Preciado. A las dos, muchas gracias por escribir y por ser tan reales. En breve, la comisaria bloguera de regreso con más.

* La web está en proceso pero pongo el link igual. Esto es la dos punto cero, no? Que se noten las costuras.


Mañana me voy al Winter Camp que organiza el Institute of Network Cultures en Amsterdam. Seremos 150 participantes (artistas, teóricos, activistas, productores) de 12 networks (Blender, Bricolabs, Creative Labour, Dyne.org, Edufactory, Floss Manuals, freeDimensional Network, Genderchangers, GOTO10, Microvolunteerism, MyCreativity y Upgrade!). Estaremos juntos durante 5 días en sesiones de grupo (cada uno con el suyo), sesiones plenarias (para debatir temas comunes), comidas y actividades nocturnas. Imposible que no ocurra algo interesante.

Mi grupo es MyCreativity, sobre la crítica a las industrias creativas y mi contribución versará sobre la novia que todo el mundo quiere tener: la innovación. Sobre MyCreativity, para los y las interesadas, esta es la url del evento que celebraron en 2006, aquí los materiales que resultaron (incluido un libro muy recomendable) y aquí la memoria de lo que ocurrió generosamente entregada a la red by YProductions en castellano.

De todas formas, lo más interesante del Winter Camp es posiblemente el trabajo del meta-grupo del propio Institute of Network Cultures que se encarga de acogernos, observarnos y alimentar la teoría/práctica de los organized networks (en cristiano, redes organizadas). La intro del Camp dice así:
Cuando una red se asienta y ya no es tan nueva, puede ser un reto mantener el nivel de actividad. ¿Debería entonces la red transformarse en una red organizada? Organizar una red no significa necesariamente disminuir el nivel de espontaneidad y cambiarla por normas y jerarquías: también puede ser una oportunidad para el intercambio y la producción sostenible de conocimientos. Como dice Ned Rossiter en su su libro “Organized Networks” (2006), los encuentros cara a cara son cruciales “si la red debe mantener el ritmo, revitalizar la energía, consolidar viejas amistades y descubrir otras nuevas, refundir ideas o planear actividades”. El Network Cultures Winter Camp es un medio para esas redes que necesitan apoyo para encontrarse, conspirar, discutir y seguir adelante.
El concepto político de las redes organizadas es claro: inventar nuevas formas institucionales inmanentes a la lógica de las redes. El Camp es una exploración de cómo hacer esto, cómo serían esas instituciones, qué harían, cómo operarían en distintos contextos geopolíticos, cómo se financian, cómo sería su relación con otras instituciones, etc. El meta-grupo tiene por objetivo proporcionar una panorámica de las estrategias de las redes con potencial para las colaboraciones entre-redes. Esta es la dimesión escalada de las redes organizadas: cómo se puede crecer y mantenerse sin caer en la introversión y no sólo inventar e innovar sino también usar las formas de red para implementar cambios a nivel social.
Consciente de lo arduo de la tarea, el meta-grupo se centra en algunos temas concretos y muy realistas, directamente relacionados con la vida diaria de los networks: la redimensión (a lo grande o a lo pequeño), la gestión de los conflictos personales, las colaboraciones entre-redes, los aspectos legales y financieros, la cultura (entendida como filosofía de vida) de los networks, la propiedad intelectual, la tecnología adecuada y la difusión de sus actividades.

No creo que una vez allí tenga tiempo de blogear pero los blogers del Institute for Network Cultures lo harán muy bien en su web, en Twitter (¿y esto qué es?) y en Facebook. Y cómo no esta entrada va directa a la carpeta de activismo digital post-dos-punto-cero.

La imagen es de “The Busy Book" de Ali Mitgutsch (1976) puesta online por pinetree4com.
Al hilo del post del otro día sobre la lista de 100 artistas españoles, cuando me sorprendía tanto coincidir con los gustos del jurado, hoy desayuno con otra buena noticia. De esas que me hacen reconciliarme con el arte y me dan un pretexto estupendo para no paracer siempre una cascarrabias. ¡El proyecto ganador de la sección de arte digital de ARCO es muy bueno! Con vosotros, EKMRZ-Trilogy del colectivo Ubermorgen.

EKMRZ-Trilogy son tres proyectos, cada uno sobre un gigante de la economía online que es posiblemente el aspecto más conflictivo y menos estudiado (desde el arte y desde cualquier otro ángulo) de la cultura digital contemporánea.



GWEI - Google Will Eat Itself (2005-08) genera dinero a partir de los propios anuncios de Google situados en páginas web ocultas. Los ingresos generados se utilizan para comprar participaciones en la empresa número 1 de la red. Un modelo "auto-canibal" de deconstrucción de la economía digital que me recuerda poderosamente a ese meme que ya hemos visto circular: Si Google lo hacemos los usuarios, nacionalicemos Google!


En Amazon Noir - The Big Book Crime (2006-07) los Bad Guys (Cirio, Lizvlx, Ludovico, Bernhard) se han apropiado de 3000 libros protegidos con copyright y que se venden en Amazon gracias a un robot de "perversión tecnológica". El programa en cuestión lo han acabado vendiendo al propio Amazon por una suma que se niegan a declarar.



The Sound of eBay (2008-09) genera sonido a partir de los datos de los usuarios del portal de subastas. Introduces tu usuario, tu email y recibes una notificación cuando tu canción está lista para descargar. Las piezas sonoras, presentadas en "estilo porno telexto" circulan por la red visualizadas como un paisaje audiovisual.

Net Art is dead. Larga vida al Next Art.

Art Kill Art. No todo va a ser Transmediale






Artkillart is a label created in 2007, based in Paris and Berlin. The label aims to promote experimental audiovisual and procedural sound art. Artkillart invites artists to conceptualize, create and design an object, which explores the limitations of the support (dvd, usb, cd and/or vinyle), and tries to translate the specific processes of creation. Label artists : Radio Free Robots, Samon Takahashi & Vincent Epplay, Yann Leguay, chdh, RYbN, harddisko, Michael Sellam, Das Wunderlitzer and more.

CHB BERLIN, Berlin

CONCERTS

/ YANN LEGUAY - CUTTER OFF DISCSECTION
/ PURE - IFICATION LIVE
/ CHDH - VIVARIUM PERFORMANCE
/ MICHAEL SELLAM - ODE TO JOY
/ VENHZA CHRIST [honf] - LIVE PERFORMANCE
/ RYBN - [av/rt/p]
/ JoDi - FOLKSOMY.ALPHA

INSTALLATIONS & SCREENINGS

/ YANN LEGUAY - CUT / INSTRUMENTAL ' ' ' '
/ MARIKA DERMINEUR, STEPHANE DEGOUTIN, GWENOLA WAGON - WHAT ARE YOU ?
/ JEROME FINO - EYES FOR EARS : MACRO VIDEOS
/ MICHAEL SELLAM - THE FLYING DUTCH MAN
/ KUDA - SAFE DISTANCE
/ JUSTICE YELDHAM - BETA : DVDR


Please feed the animals. Ozz de Natalie Jeremijenko

Ahora que Natalie Jeremijenko va a estar en el Medialab de Madrid recuerdo que nunca llegué a escribir sobre Ozz, el proyecto que presentó en el City of Women de Ljubljana el pasado mes de octubre. Jeremijenko es una ingeniera pasada a artista que diseña interfaces tecnológicos para interactuar con el entorno. En Ozz, reinventa el concepto victoriano del zoo y nuestra relación con los animales en los parques de las ciudades y lo hace, sobre todo, ayudada por niños, los humanos mejor capacitados para aprender otros lenguajes. A diferencia de los mayores, ellos aún son capaces de imitar el sonido de un pato y aprenderlo antes que una computadora. En el parque de Ljubljana sacó sus patos cyborg (con ruedas, cámaras, micros y altavoces incorporados) y su colección de silbatos (con una amplia gama de sonidos: hola amigo / fuera de mi territorio / quiero sexo ahora...) para entrar en contacto con los dos habitantes del lago.



El punto de partida de Ozz es sorprendente: con la transformación de las ciudades éstas se han convertido en lugares mucho más habitables que el medio natural. Tanto que algunos animales van a parar a los parques de las urbes más enormes del planeta buscando lo que fuera de ellas ya no pueden encontrar: alimento, plantas y espacios seguros para reproducirse y cuidar de sus crías. En plena era cyborg, bichitos y humanos habitamos los mismos espacios naturales, los pocos que nos quedan. Bonita paradoja.
Tatiana Bazzichelli (Roma 1974), es periodista, socióloga de la comunicación y experta en network culture, hacktivismo y netart. Es la coordinadora de AHA (Activism-Hacking-Artivism) y ha organizado, entre otros, HACK.Fem.EAST (Berlin, 2008) y Cum2Cut (Berlin, 2006-2008).

"Networking. The Net as Artwork" está editado por DARC, Digital Aesthetics Research Center (Aarhus University).
Edición en inglés descargable en PDF aquí.









Networking significa crear redes de relaciones donde el editor y el lector, el artista y la audiencia actuan en el mismo nivel. El libro es un primer intento de reconstrucción de la historia del networking artístico en Italia a través del análisis de poryectos de arte y media que durante los últimos veinte años han dado lugar a un uso creativo, compartido y consciente de las tecnologías, desde el vídeo a las computadoras, contribuyendo a la creación de las comunidades hackers italianas.

El network italiano propone una forma de información crítica, diseminada a través de proyectos colectivos e independientes donde la idea de libertad de expresión es central. En Italia, gracias al uso de Internet, se ha formado durante los útlimos veinte años una amplia red de personas que comparten puntos de vista políticos, culturales y artísticos.

El libro describe la evolución del hacktivismo italiano y la net-culture desde los 80 hasta hoy. Proporciona una reflexión del nuevo rol del artista y el autor convertidos en networkers, operando en redes colectivas, reconectando las prácticas de neovanguadia de los 60 (primer y posterior Fluxus) pero también el Mail Art, el Neoismo y Luther Blisset. Un camino que comenzó los BBBs, plataformas web alternativas que después se transformaron en Hackmeetings, Telestreets y networking art con artistas como 0100101110101101.ORG, [epidemiC], Jaromil, Giacomo Verde, Giovanotti Mondani Meccanici, Correnti Magnetiche, Candida TV, Tommaso Tozzi, Federico Bucalossi, Massimo Contrasto, Mariano Equizzi, Pigreca, Molleindustria, Guerriglia Marketing, Sexyshock, Phag Off y muchos otros.

El murmuro de la ciudad



¿Cómo se puede representar la percepción mediática sobre una ciudad? Digamos, Madrid. CityMurmur es una herramienta de visualización que recoge informaciones en medios online (RSS, blogs, webs oficiales), las categoriza y las transforma en un mapa geográfico-mediático.
CityMurmur aims at addressing maps and diagrams not as passive representation of realities but as tools for interpretation and action. It wants to build a time-based narration, an historical archive of media coverage of the urban space which is able to reveal some hidden dynamics useful for city policy support, critical media analysis, and sociocultural research.
CityMurmur es uno de los proyectos desarrollados en el programa Visualizar que dirige JL de Vicente en el Medialab de Madrid.

Santofile: “La cultura digital es un estado mental”

Publicado en Mugalari, noviembre 2008.

Santofile nació en 1995 “cuando unir las palabras cultura y digital garantizaba que nadie del mundo del arte te dirigiera la palabra”. Pioneros del arte digital en España, siguen declarándose descendientes de la época heroica del net.art y apostando sin matices por la baja tecnología y la alta intensidad conceptual.

David Casacuberta y Marco Bellonzi se definen a sí mismos como un colectivo de guerrilla memegénica. Sus piezas combinan la estética low-tech y las técnicas del apropiacionismo y el remix y reflexionan sobre la circulación de memes en la mente colectiva. En su faceta musical con DHTML Trío, utilizan los navegadores web como interficies visuales y sonoras. Han participado en el festival MEM en Bilbao con un concierto y un taller de creación digital do-it-yourself en la UPV/EHU.

Vuestras influencias más obvias son de la llamada “época heroica del net-art” de los noventa.
Sí, claramente hay unas influencias. No sabes muy bien cómo y, de repente, gente potente como JODI y currantes del net.art como nosotros estábamos haciendo las mismas cosas y pillados con los mismos memes. No seremos tan creídos como para decir que la influencia es mutua pero sí nos dejamos llevar por esos atractores extraños que se dejaron ver en la red.

Y seguís en ello.

Pero no por nostalgia sino porque pensamos que se abandonó esa forma de trabajar demasiado rápido. De hecho es una tendencia bastante molesta del arte digital actual. Parece que todo tiene que evolucionar a velocidad prodigiosa: lo que era puntero hace seis meses ahora se ha vuelto obsoleto. Nosotros nos decantamos siempre por las coordenadas del low-tech, desde una perspectiva no tanto ética sino más bien estética y política. Nos reconocemos más en los tiempos heroicos del net.art por compartir esa visión low-tech del arte y mucho menos en la línea arte-ciencia-tecnología actual con esos megaproyectos de gran presupuesto pero poca sustancia.
Muchos artistas digitales aceptan la locura de cambiar de estética, de propuesta y de preguntas cada año sin plantearse los motivos, o si es razonable esa prisa para llegar a ninguna parte. Se necesitan unos cuantos movimientos de péndulo más para que los artistas miren con cierta distancia esas propuestas artísticas y se pregunten por qué hay que utilizar siempre la última tecnología y redactar justificaciones al estilo Deleuze y Guattari con un par de cubatas de más. Nosotros siempre hemos mirado la tecnología y la cultura con el rabillo del ojo
¿Se puede seguir hablando de artes digitales o es un término que se ha quedado obsoleto?
Es necesario seguir hablando de “artes digitales” cuando mucho catedrático sigue considerando el videoarte como “vanguardia” y el VHS como “nueva tecnología”. El término “arte digital” debería seguir existiendo pero no como categoría formal sino como lenguaje expresivo. Para nosotros la cultura digital es un estado mental.

El concepto de meme es clave de vuestro trabajo. ¿Cómo lo abordais?
Nuestra insistencia en el meme no es una coartada estética sino un programa de investigación. Cuando empezamos el objetivo de fondo era experimentar esa tendencia humana tan curiosa de sentirse atraído por ideas peculiares y que sin embargo mantuvieran cierta coherencia interna, y que por razones que escapan a nuestra comprensión, nos empeñamos en distribuir y copiar. Pero nuestro objetivo nunca ha sido crear memes, sino reflexionar sobre ellos.
Nuestras piezas funcionan más bien como algo denso, oscuro, que juega a disparar significados sin comprometerse con ninguno, algo totalmente opuesto a la lógica de los memes.
Una lógica que ha salido del ámbito cultural y hoy afecta a otros campos. Me refiero a las nuevas formas de capitalismo semiótico que consisten basicamente en crear significantes vacíos de significado.
Santofile comparte esa fascinación por la aparición del meme y nos reconforta observar cómo, a pesar de los mil y un intentos de convertirlo en ciencia, se nos sigue escapando qué funciona como meme y qué no. La influencia más directa y calculadamente ambigua de eso la vemos en artistas como Damien Hirst y su obesión por crear piezas que salgan directamente como memes y se vendan por una pasta en las subastas. Es pura memética en acción, cruda. Criticable desde una perspectiva ética sin duda, aunque no menos que otros artistas que venden sus productos como salvaciones del proletariado pero cuyo objetivo final es también crematístico.

Vuestra última pieza en activo es X-Reloaded, una re-apropiación de El Quijote que ahora abrís a la interpretacion de otros creadores. En este tipo de experiencias a veces lo más interesante se queda en lo invisible: los procesos de trabajo o las distintas fases de comunicación. ¿Cómo se reflejan estos procesos en las piezas?
Nosotros no creemos en la documentación. El elemento del proceso del trabajo está ahí, implícito en la recepción de la obra y ppensamos que con eso es más que suficiente.
La documentación es algo así como tener que explicarle el chiste a uno que no lo ha entendido. Para que el chiste haga gracia lo tiene que pillar uno directamente.

"For one time, at least, I was the most famous person in the entire world". Jesse Owens. Versus, Santofile 2005

Arte memegénico

El término meme fue acuñado por el biólogo especializado en evolución Richard Dawkins y de la biología saltó a la cultura. “Pero nuestro primer contacto con la idea de meme no viene de ahí, sino del maestro Burroughs y su famoso dictum de que el lenguaje es un virus del espacio exterior” dicen Santofile. Un meme se suele definir como la unidad mínima de transmisión cultural y se utiliza para explicar el modo en que las ideas circulan de una persona a otra, de un grupo social a otro o de una generación a la siguiente, copiándose, reinterpretándose y reproduciéndose constantemente. El concepto ha estado siempre presente en las artes de la red por la reproducción que permiten los medios digitales y, antes de ellas, también en las vanguardias y conceptualmente en el pop-art. “La sopa Campbell de Warhol o los cómics de Lichtenstein son el típico ejemplo de un meme convertido en obra de arte, y que a su vez él mismo se convierte en un meme”. En sus piezas Santofile hacen un uso prolífico de la cita, el apropiacionismo y las técnicas del remix para investigar la agrupación y la retransmisión gráfica de los memes, mezclándo referencias de la cultura popular con guiños al mundo del arte y la alta cultura. Esto les lleva a cuestionar así mismo los límites de la autoría y el papel que ocupa la inteligencia colectiva en la transmisión cultural.