Guggenheim II. El regreso

Puesta en situación: la Diputación de Bizkaia quiere construir un Guggenheim II. Parece una broma de mal gusto o una parodia de "Vaya Semanita" pero no. Es de verdad. Y con dinero público (mucho, mucho). Y en un enclave muy particular: la zona de Urdaibai, una reserva de la biosfera en la costa vizcaina. Copio a continuación el mensaje enviado por Ricardo Antón de AMASTÉ a su lista de correo. La cita -para el debate abierto y esperemos, la crítica- es este viernes 26 de febrero.
Hola!!
Para comenzar el lunes planificando el viernes, os pasamos la información sobre un encuentro que organiza Cultura Abierta, donde estamos colaborando activamente.

Llevamos meses dando vueltas al tema del proyecto del Guggenheim en Urdaibai. No teníamos suficiente con uno, para que encima quieran hacernos otro, con el propósito de repetir esa supuesta fórmula de éxito que supuso el primero. La Diputación de Bizkaia se ha propuesto impulsar en Urdaibai una nueva franquicia, pese a quien pese, enfrentándose al Gobierno Vasco, su socio en Bilbao (junto al que en breve deberá renegociar las condiciones de renovación o no del contrato con Nueva York).

Así, se está viviendo una paradógica controversia política (escenificación del enfrentamiento del PNV con el PSE), económica (agudizada por la crisis) y ecológica (el enclave es una reserva de la biosfera), en la que como suele pasar, de lo que menos se habla es de cultura. Porque en realidad, lo cultural no es más que la excusa y la caja de la que sacar el dinero, para esquilmar aun más, los ya de por si pobres presupuestos dedicados a otras actividades culturales que no sean meramente instrumentales y/o espectaculares.

Un crudo debate que se está manteniendo a nivel institucional, amplificado mediáticamente y que desde el Foro Cultura Abierta se quiere acercar a la ciudadanía en general y a los agentes culturales en particular, promoviendo un debate más democrático y participativo, con el proyecto del Guggenheim Urdaibai como excusa, para hablar sobre qué políticas artísticas y culturales queremos y/o necesitamos.

Para ello, el próximo viernes 26 de febrero, en la Biblioteca de Bidebarrieta en Bilbao, a las 19:30, se organiza un encuentro abierto, moderado por Fernando Golvano, en el que participarán Miren Jaio, Xabier Laka y Joseba Arregi. Una oportunidad para hablar sobre distintas cuestiones, que directa o indirectamente tienen que ver con las políticas culturales, la práctica artística, la necesidad de re-definir la idea de museo y otras grandes instituciones culturales, el turismo frente al empoderamiento ciudadano, la proliferación de las industrias culturales y creativas y la adopción de determinados modelos socio-económicos como apuesta de futuro, etc, etc.

Ya sabéis, apuntároslo en la agenda. Un buen plan para comenzar el fin de semana.

4 comentarios:

    Cuando todo parecía que podía hacerse razonablemente mal, la superación del pueblo vasco (sobre todo de sus dirigentes)nos confirma que se puede hacer rematadamente fatal...
    Como decía Groutxo: "Surgiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria"

     

    ¿?
    ¡¿no?
    :::::::::::::::

     
    On 3/05/2010 9:28 p. m. Anónimo dijo...

    Corto-pego mi comentario en el blog de Kultura Abierta si¡obre el tema, después de la jornada del 26:

    La cuestión G2 no debe clausurar ese debate que much*s consideran trasnochado, en relación al G1, al modelo de política-intervención cultural por la que Euskadi apostó a principio de los 90.
    Así que de partida G1, NO! NO!! NO!!!
    Ni desde la lógica económica, ni la urbanística, ni la cultural.

    Porque ha promocionado un modelo postcapitalista, marquista (de franquicia), privatizador de lo público, opaco, monumental, hegemónico, cortoplacista (el efectista “Efecto Bilbao”), elitista, que hace un uso instrumental de la cultura, entendida principalmente desde una perspectiva espectacular, superficial, dirigida más al turista que a la persona, al espectador-consumidor más que al prouser, en una ciudad cada vez más “escenario”, más canónicamente bella, pero también más convencional, más autocomplaciente, más, más, más… Más de lo mismo. Y mucha mediocridad.

    Y de aquellos polvos (para algunos dorados), vienen estos lodos. Porque el G2 no es más que la versión degenerada y manierista, derivada de un primer engendro casi consensualmente exitoso, modélico (¿modelo de qué?). Un clon con barniz medioambientalista y procesual (acorde a las tendencias), de carácter incestuoso, fruto de la unión de intereses (económicos y políticos, empresariales y partidistas) de la empresa franquiciadora y uno de los promotores locales, con Vidarte como agente doble en la operación.

    Pero además de criticar, una sencilla propuesta, una posible vía para las políticas culturales y por qué no, para el modelo de sociedad que queremos ser (más allá y/o además de la cultura). Preguntémonos qué, pero también y sobre todo CÓMO. Porque quizá, a partir de “cómos” menos convencionales y normativos, más transparentes, participativos, abiertos, lleguemos a nuevos “qués”.

    Y una apuesta para tiempos de crisis (y más allá): una apuesta por el DECRECIMIENTO, por lo pequeño, por re-utilizar lo que ya hay, por la responsabilidad, por la capacidad de las personas. Una apuesta arriesgada y creativa, quizá descabellada por un cambio de paradigma. Tan arriesgada, creativa y descabellada como probablemente lo fue en su momento apostar por el G1… Eso no se lo voy a negar.

    P.D. A Josefa Arregi le diría (por sólo entrar en una cosa de todas con las que no estuve de acuerdo con él el pasado viernes), que tan vacíos me parecen los argumentos sobre los que se asienta el actual G2 defendido por la Diputación, como sobre los que se apoyaba el G1 que él defendió institucional y personalmente en los 90… ¿Qué política cultural decía que Euskadi necesitaba una colección de arte contemporáneo internacional, que según él fue lo que impulsó al Gobierno Vasco a acometer semejante proyecto?

    P.D. 2. Y una petición a l*s polític*s responsables (una responsabilidad que limitar a la renovación del voto, la verdad suena un poco pobre) de la re-negociación del contrato de franquicia del G1 (si es que hay que renovarlo, que muy a mi pesar, puedo llegar a asumir que si, en una lógica de continuidad): renegociad bien las condiciones, desde la posición de fuerza que ahora tenemos… Habría que ver a día de hoy quién tiene que pagar a quién, quién está aportando más valor a la marca Guggenheim, desde dónde se toman determinadas decisiones, qué tipo de colección propia debemos tener, qué mecanismos de control, etc, etc.

     

    Muchas gracias por el comentario Ritxi. NO al Primer Engendro!